El nuevo configurador 3D de Michaels combina personalización y realidad aumentada para reducir incertidumbre y conectar la compra digital con la tienda.
Personalizar un marco y verlo en la pared antes de pagar
Michaels presentó una nueva experiencia de enmarcado que incorpora un configurador online en 3D y realidad aumentada. La herramienta permite personalizar tamaño, materiales, vidrio y paspartú, visualizar el resultado digitalmente y, mediante un código QR, proyectar el marco creado sobre una pared utilizando el teléfono.
El cliente puede comprar el proyecto online o guardar el diseño y terminarlo con especialistas en una tienda. El lanzamiento forma parte de una actualización más amplia de la categoría, que incluye más de 200 marcos listos para usar, una colección de molduras desarrollada junto a Architectural Digest y nuevas opciones de impresiones personalizadas disponibles el mismo día.
La realidad aumentada ataca una de las fricciones clásicas del ecommerce
Comprar decoración online implica imaginar cómo se verá un producto fuera de la pantalla. Medidas, proporciones, colores y relación con el espacio físico introducen incertidumbre, y esa duda puede retrasar la compra o terminar en una devolución. Michaels utiliza 3D y realidad aumentada precisamente en ese punto: intenta acercar la decisión digital a la experiencia de ver el producto instalado.
En Cata Digital encontramos interesante que la tecnología no aparezca como un efecto aislado. El configurador está conectado con una necesidad concreta del customer journey: visualizar, personalizar y decidir. La posibilidad de guardar el proyecto y completarlo en tienda añade además una capa omnicanal; el proceso puede comenzar en casa y continuar con asistencia humana sin obligar al comprador a reiniciar la elección.
Del catálogo digital a una experiencia de decisión
Durante años, muchos ecommerce trasladaron al entorno online la lógica del catálogo: fotografía, descripción, variantes y botón de compra. Herramientas como configuradores 3D, realidad aumentada y visualización espacial permiten evolucionar hacia experiencias donde el consumidor manipula el producto antes de poseerlo.
Eso puede ser especialmente útil en categorías con alta dependencia visual, como muebles, decoración, moda, belleza o mejoras para el hogar. El objetivo no debería ser añadir AR porque resulte novedosa, sino utilizarla cuando responde una pregunta que bloquea la compra: ¿cómo se verá?, ¿qué tamaño necesito?, ¿combina con mi espacio?, ¿qué variante me conviene? Cuando la tecnología resuelve esa duda, pasa de ser entretenimiento a herramienta de conversión.
Si vendes productos cuya elección depende del contexto físico, el caso de Michaels ofrece una buena referencia. Antes de invertir en experiencias complejas, identifica qué incertidumbre frena al comprador. Una visualización 3D, una prueba virtual o un configurador pueden tener sentido cuando acortan esa distancia entre imaginar y decidir. La mejor innovación en ecommerce no es la más llamativa, sino la que elimina una fricción real.